5. Investigación cualitativa en publicidad y social media: errorteca y FAQs

5.2. Recomendaciones

1) Cuando iniciamos una investigación solemos tener un tema que nos gusta y que pensamos puede ser interesante de analizar. Este es un buen primer paso.

2) Recordemos que no podemos abarcar el conocimiento. Por ello, es necesario acotar. Esta es una de las palabras claves que debemos tener presentes.

3) Hay que tener en cuenta nuestros recursos y no abarcar más de lo que podemos asumir. Este es un punto muy importante porque en ocasiones nos planteamos unas investigaciones interesantes y maravillosas pero que no podemos realizar. ¿Por qué? Debido a aspectos como:

  • El tiempo. Si tenemos un semestre para desarrollar un TFM, no podemos plantear una investigación digna de una tesis doctoral.
  • El acceso a la información. Tenemos que tener en cuenta la importancia de tener fuentes accesibles a las que podamos acudir y que nos proporcionen los datos que necesitamos.
  • La infraestructura. Es un aspecto que pocas veces se tiene en cuenta pero hay que tener presente. Se trata de ser consciente de cómo aplicaremos las técnicas tanto de recolección como de análisis de datos (equipo con el que contamos, dinero disponible, etc.). Es decir, si cada uno recoge y analiza la información, debe ser consciente de sus limitaciones respecto al tiempo que tiene para el estudio, y en la recolección y análisis de la información.

4) Se debe plantear adecuadamente la pregunta de investigación. Hay tres condiciones clave que una pregunta inicial debe cumplir: debe ser clara, es decir, precisa; debe ser viable, es decir, debe ser posible responderla; y, finalmente, debe ser pertinente, es decir, que responda a un objetivo.

5) Ejemplos de investigaciones:

Marta-Lazo, C.; Segura-Anaya, A.; Martínez Oliván, N. (2017). «Variables determinantes en la disposición al pago por contenidos informativos en internet: perspectiva de los profesionales». Revista Latina de comunicación Social (n.º 72, págs. 165-185). Accesible en: http://www.revistalatinacs.org/072paper/1159/09es.html

6) ¿Estado de la cuestión, marco teórico, marco conceptual? Muchas veces no sabemos la diferencia entre estos conceptos.

Para construir el marco teórico, lo mejor que podemos hacer es dividirlo en ramas teóricas o por temas. Según la investigación, también podemos hacerlo cronológicamente. De este modo, se va definiendo cuál es la postura teórica. Por ejemplo, si hago un estudio del consumo cultural en gente mayor, puedo hacerlo desde dos perspectivas: la económica y la sociológica. De estas dos, puedo incluir un breve resumen en el estado de la cuestión. Pero, para el marco teórico, tengo que decidir mi postura: qué me interesa más. Por ejemplo, elijo la sociológica, con lo que defino mi postura teórica. Otro tema en el marco teórico debería ser «la cultura y la gente mayor», y así voy explicando los temas teóricos que fundamentan mi propuesta.

En cuanto al marco conceptual, hay trabajos que lo pueden incluir y otros en los que no es necesario precisarlo porque ya viene incluido dentro del marco teórico. Por ejemplo, cuando quiero aclarar qué definición de x término es la que yo quiero usar. Esta situación puede ocurrir cuando utilizamos conceptos demasiado amplios y con muchas aristas. Pero lo importante es aclarar que, para el caso concreto de mi trabajo, las definiciones que uso son estas y no otras. Esto también ayuda a confirmar la orientación teórica de mi marco.